La propuesta titulada “Ley para combatir las infracciones en línea y las falsificaciones” se presenta apenas una semana después de que el gobierno de EEUU bloqueara nueve sitios web. La mayoría de estos sitios ofrecían descarga de vídeos en streaming y son muchos los que opinan que el objetivo principal de esta ley es iniciar una nueva cruzada en pos de la protección del derecho de propiedad intelectual.
Según esta propuesta, el departamento podría solicitar al registro (la entidad que gestiona una extensión, p.ej .com) la cancelación del dominio. Puesto que los registros de los dominios .com, .net y .org se encuentran en EEUU, este país tendría la potestad de cancelar o bloquear sitios web en todo el mundo.
Según el senador Orin Hatch “Internet se ha convertido en una herramienta para ladrones virtuales que se dedican comercializar falsificaciones y productos pirateados, obteniendo centenares de millones de dólares a partir de la explotación de Propiedad Intelectual robada.”
Esta propuesta, ampliamente aplaudida por la industria de contenidos norteamericana, ha recibido numerosas críticas por personas que creen que la ley, una vez aprobada, supondría una grave amenaza para la neutralidad de la red y la libertad en Internet. El mismo director general de ICANN (la asociación dedicada a regular y gestionar el sistema de nombres de dominio) opina que, Rock Beckstrom, “en el caso de que la gobernanza (de la red) se convirtiera en el derecho exclusiva de los estados o fuera capturado por otros intereses, perderíamos los cimientos del potencial a largo plazo y el valor transformador de Internet”.
Todas estas opiniones han creado un encendido debate acerca de la legitimidad de la propuesta y sus posibles consecuencias.
Fuentes: El País, Wired, Torrentfreak.
